La alameda

La alameda

Tuve la suerte de poder intervenir la pared del huerto de Julio y de María. Esta pared linda con una zona llamada “los Castaños”. Allí se reúnen todos los días varias personas del pueblo, Julio y María entre ellas.
Tras varias conversaciones con Julio, María, Sindo y Josefa principalmente confirmé las sospechas de que intervenir los Castaños era un privilegio.

 

Gracias a mis compañeras de colectivo Sara Ayala y Marta Gonzalez llegué a la conclusión de que el mural trascendía a la localización, que me estaban dando la oportunidad de aportar mi granito de arena en una labor colectiva que empezó hace cientos de años, cuando plantaron los castaños. Generaciones de personas cuidando ese pedazo de tierra para que la gente se pudiese reunir en círculo y a la sombra. La pregunta era ¿yo qué puedo aportar?

El círculo define el lugar:: ● Círculo de piedras alrededor de una fuente de piedra. ● Círculo de bancos de piedra. ● Círculo de personas sentadas sobre los bancos. ●Círculo de castaños. ● Círculo de piedras que delimita la Alameda.
Este último círculo de piedras tiene la peculiaridad de que el muro del huerto de Julio y de María está en la mitad, por lo que el círculo está incompleto.

 

La conclusión fue la de cerrar el círculo.

Fue un gusto escuchar las historias de Julio y de Sindo de como eligieron las piedras que envuelven el espacio de los Castaños, además de hablar de por qué es importante cuidar lo que se quiere.

 

A parte de pintar el mural, limpié el círculo central de tierra y de malas hierbas a modo simbólico para enfatizar la idea del círculo y para recuperar un poco de la limpieza y del mantenimiento que debería de tener un rincón como este.
Tuve el privilegio de conocer a Julio, Sindo, María y Josefa.  Me gusta pensar que a día de hoy se siguen reuniendo bajo los castaños.