El proceso combinó trabajo manual intensivo, sostenibilidad material (uso de materiales reciclados y producción local) y una fuerte conexión con el entorno lisboeta, tanto urbano como humano.
“Terra / Clay / Cerámica” propone una reflexión visual sobre el gesto, la repetición, el error y la memoria material. Un mapa de texturas y formas que nació en Lisboa y sueña con volver a la ciudad en forma de instalación pública.